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Desarticulada una organización Marroquí acusada de introducir hachís desde Marruecos a España.

Madrid 31-10-2015; La Guardia Civil Española ha dado por desarticulada una  organización criminal dedicada a la introducción de hachís en España y Portugal desde Marruecos por vía marítima en el marco de la denominada operación 'Whiteshark', en la que el presunto líder del grupo y otras 14 personas han sido detenidas y se han cursado dos órdenes internacionales de detención.

Además, según ha informado la Benemérita en una nota, se han realizado 15 entradas y registros en domicilios y naves industriales en los que se han intervenido 23 embarcaciones de alta velocidad, cuatro motos de agua, dos embarcaciones recreativas --bienes valorados "en más de 1.800.000 euros"--, además de cuatro vehículos todo terreno, ocho turismos, una motocicleta, 4.750 litros de combustible que se almacenaba "sin ningún tipo de medida de seguridad para abastecer las embarcaciones antes de sacarlas al agua", 463.465 euros en efectivo, así como "multitud de teléfonos móviles y satelitarios y abundante documentación para su posterior estudio".
En concreto, las 15 entradas y registros se han realizado de manera simultánea y coordinada en las localidades gaditanas de Algeciras, San Roque, La Línea de La Concepción, Palmones, Los Barrios, La Barca de la Florida, Chiclana de la Frontera y Alcalá de los Gazules; en Benahavís y Ronda (Málaga), en Punta Umbría (Huelva), y en la población portuguesa de Vila Moura.
Según ha explicado el Instituto Armado, la operación se inició a finales del pasado verano, cuando la Guardia Civil  detectó una supuesta organización de narcotraficantes afincada en la comarca del Campo de Gibraltar que presuntamente se estaba dedicando a la introducción de alijos de hachís desde Marruecos.
En concreto, los puntos de alijo de la organización abarcaban "todo el litoral gaditano", utilizando para ello "un gran número de embarcaciones y personal" y "numerosos métodos de introducción" que irían desde el empleo de embarcaciones de alta velocidad con la droga en la bañera de la misma o en dobles fondos, utilizando pequeños puertos deportivos como punto de botadura y partida de la embarcación que traería la droga y trasbordos en alta mar a pequeños pesqueros.
Durante la investigación, los guardias civiles del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de Cádiz (EDOA) pudieron detectar que toda esta organización presuntamente giraba en torno a una persona residente en el municipio gaditano de Algeciras y propietario de una empresa de náutica, identificado como A.R.G., quien tendría los contactos en el país alauí para obtener "grandes cantidades de hachís".
Para la introducción de los alijos, el supuesto 'cabecilla' se apoyaba "en numerosos patrones de embarcación de su máxima confianza", quienes llegaban a realizar incluso dos viajes al mes, y las cantidades de droga que se cargaban en cada embarcación "no eran excesivamente grandes" para la capacidad de las mismas, de manera que "se minimizaban las pérdidas en el caso de ser detenidos, o si tenían que tirar la droga durante el transcurso de una persecución".
Además de esto, otra de sus "costumbres" presuntamente era utilizar de manera simultánea dos embarcaciones que alijaban en lugares diferentes o con distintos métodos, para lo cual se valdría de sus contactos en el mundo de la náutica, que le permitían "el acceso a numerosas embarcaciones de alta velocidad, lo que de otra forma habría dificultado el acceso a las mismas".
Fuente: Cuatro