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El Presidente Buteflika cesa al jefe de los servicios secretos de Argelia

Argel,ayer - El Presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, anunció ayer el cese del jefe de los servicios secretos, el general Mohamad Mediene, alias “Tawfik”, considerado uno de los hombres más poderosos del país y señalado durante mucho tiempo como uno de sus probables sucesores.
El cese de “Tawfik”, quien será sustituido por el general Athmane Tartag, alias “Bachir”, es el más importante en la rueda de cambios y purgas emprendida por el régimen este verano en el aparato de seguridad y que ha significado un fortalecimiento del Ejército, en detrimento del enorme poder que tenían los servicios de inteligencia.
Esta misma semana, Buteflika también cesó a Ahmed Boustila, jefe de Guardia Nacional y aliado del general “Tawfik”, y lo reemplazó por el general Nuba Menad, militar cercano a la familia y el entorno del presidente.
“De acuerdo con las disposiciones de los artículos 77 y 78 de la Constitución, el presidente de la República y ministro de Defensa ha cesado en sus funciones al jefe del Departamento de Información y Seguridad (DRS), general Mohamed Mediene, que ha pasado a la reserva”, según un escueto comunicado.
El general “Tawfik” es una de las figuras más misteriosas y controvertidas del hermético régimen argelino.
Con cerca de dos décadas al frente de los servicios secretos del país, no se tienen más que un puñado de fotografías borrosas de él y escasa información personal.
Durante años se le ha considerado, además, el “héroe” que ayudó a acabar con el terrorismo yihadista que en la década de los noventa del pasado siglo ensangrentó el país y segó la vida de más de 200 mil personas.
“Es evidente que se trata de una estrategia de cambio en el seno del régimen que apunta al fortalecimiento de la casta militar del entorno del presidente”, explicó entonces a Efe un diplomático europeo, que prefirió no ser identificado.
Las purgas y ceses tienen lugar entre rumores sobre la posible retirada del poder de Buteflika, muy enfermo desde hace años, y en un ambiente de incertidumbre económica y social por la abrupta caída de los precios del petróleo y el gas y el rebrote del yihadismo.
Argelia apenas produce nada y su economía depende de un sistema de subvenciones estatales sostenido en los beneficios por la venta de hidrocarburos, que supone el 97 por ciento de las exportaciones, el 30 por ciento del PIB y el 60 por ciento de los ingresos nacionales.
Solo en los últimos meses, el Gobierno ha consumido un 11 por ciento de sus reservas de divisas tratando de mantener estable este sistema, en el que el Estado es el principal empleador gracias a la obra pública y su sobredimensionada administración.
Sobre su estabilidad futura sobrevuela también la inquietud por el misterioso estado de salud de Buteflika -ingresado en el exterior en varias ocasiones y sin apenas presencia pública- y el rebrote del yihadismo.
Analistas y diplomáticos, tanto extranjeros como locales, coinciden en señalar, asimismo, que las purgas y cambios responden al desenlace de una cerrada lucha por el poder entre las distintas fuerzas que controlan el país.
Más allá del misterio sobre la verdadera salud de Buteflika y de la crisis económica, una de las principales inquietudes es el emergente yihadismo.
Según datos del propio Ejecutivo, solo en el primer semestre de 2015 las fuerzas de seguridad neutralizaron a unos 200 supuestos yihadistas y desarticularon decenas de células y zulos (escondites) en provincias vecinas a Argel.
Entre los presuntos terroristas muertos o arrestados hay varios emires ya activos en la década de los noventa, históricamente conocida como el “decenio negro” por su extrema violencia.
Fuentes diplomáticas árabes aseguran que en los últimos meses la reforma de los servicios secretos se ha llevado por delante también la unidad de lucha antiterrorista (GIS), que ha pasado igualmente a depender del Ejército.

Unida a esta decisión estaría el reciente arresto del general Abdelkader Ait Ouradi, alias “Hasan”, jefe durante casi una década de la unidad antiterrorista de la DRS, bajo acusaciones que aún no se han hecho públicas
fuente EFE...