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La Justicia Española da un paso adelante en la investigación del genocidio del Sáhara Occidental.

Después del informe del magistrado del que os informamos aquí la Justicia española se pone manos a la obra para investigar por primera vez a la monarquía marroquí para ver si cometió genocidio durante la ocupación del Sáhara Occidental, una acusación establecida por el juez de Ruz.

Mahmud Selma uno de los protagonistas de la primera querella de procesamiento a marroquíes por genocidio contra el pueblo saharaui. Un forense consiguió localizar, identificar y examinar en pleno desierto los restos de saharauis desaparecidos durante más de tres décadas. 
Nos cuenta que en 1976, durante la ocupación del Sáhara Occidental. Él tenía tres años cuando su padre y su hermano desaparecieron sin dejar huella. Tres décadas después se produjo el milagro que el ya daba por perdido. Dice ''en 2013, a finales de febrero, un pastor estaba dando de comer a su ganado en la zona de Amgala y encontró unos restos dispersos de personas y al acercarse había como unas fosas. Entonces avisó a los beduinos y estos a las autoridades que estaban en la zona"
El hallazgo de los restos del hermano y del padre de Mahmud Selma junto a otras seis personas es la prueba fundamental de la investigación. Se trata de la primera vez en la historia del pueblo saharaui que se ha podido identificar a desaparecidos, una labor encabezada por el forense español Francisco Etxeberria, que destaca la complejidad del trabajo.
Los saharauis encontrados en las fosas comunes son ciudadanos españoles asesinados, y España, por tanto según el auto judicial, es doblemente responsable y tiene que actuar.
El juez Ruz recuerda que a efectos de la justicia nacional e internacional, la descolonización fue fallida. El Sáhara Occidental, por tanto, sigue siendo la última colonia africana. 
Los citados bombardeos son el siguiente paso en la causa saharaui abierta en la Audiencia Nacional. Manuel Ollé ya ha expresado su intención de ampliar la investigación enviando documentación sobre el bombardeo con napalm y fósforo que sufrió la población saharaui de Um Draiga. Según los supervivientes, solo aquel 18 de febrero fallecieron 200 personas. El abogado de las víctimas ha expresado su intención de ampliar la investigación enviando documentación sobre el bombardeo con napalm y fósforo que sufrió la población saharaui de Um Draiga. 
Desde Rabat aseguran que todo responde a una maniobra política, por lo que hasta la fecha las autoridades marroquíes no han colaborado ni cooperado en las órdenes de detención dictadas desde la Audiencia Nacional española.