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Marruecos vuelve a sondear en busca de petróleo a 220 kilómetros de Canarias

Marruecos continúa buscando petróleo en la cuenca sahariana, a unos 220 kilómetros al noreste de Canarias, en ejecución del permiso del que participan la australiana Pura Vida, la americana Freeport-McMoRan y la propia Onhym, la oficina de hidrocarburos y minas del estado alauita.

Marruecos —oficialmente denominado Reino de Marruecos, también conocido como Imperio Jerifiano o Reino Alauí— es un país soberano ubicado en el Magreb, al norte de África, con costas en el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.

Freeport-McMoRan Copper & Gold Inc., a menudo llamado simplemente Freeport, es el productor de más bajo coste de cobre del mundo y uno de los mayores productores mundiales de oro.

Este sondeo lo lleva adelante el “Atwood Achiever”, que demoró el inicio de sus trabajos dado que a continuación se ha dirigido a aguas mauritanas al pozo Tortue-1, donde ha realizado un importante descubrimiento de gas. El “Atwood Achiever”, que demoró el inicio de sus trabajos dado que a continuación se ha dirigido a aguas mauritanas es el mismo buque de posicionamiento enérgico que ha operado hasta finales de febrero para Kosmos Energy frente al Sahara Occidental.

Los trabajos en el pozo MZ-1 se prolongarán por unos 80 días, mientras la broca se abre paso hasta los 6.150 metros de profundidad final , en busca de cuatro y hasta cinco objetivos de hidrocarburos, según aclaró la empresa australiana.

A la hora de estimar el potencial de este pozo, la compañía habla de 1.400 millones de barriles de crudo, con un máximo de 3.000 millones y un bruto máximo de 6.700 millones.

A pesar del mal instante de la industria por la bajada de costos, esta exploración marca un hito en la región, donde se calcula que uno de cada diez intentos puede coronarse con éxito y en esta prospección Pura Vida va a invertir 137 millones de dólares .

Dependiendo de los resultados que se obtengan en MZ-1, los socios que participan de los permisos planean perforar un segundo pozo, en aguas menos profundas, con un costo estimado de hasta 60 millones de dólares